Recomendaciones para el cuidado de la piel
El cáncer de piel es el tipo de cáncer cuya tasa de incidencia ha aumentado más en el mundo. Existen tres formas: carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular y melanoma, de las cuales considerando únicamente al carcinoma basocelular estamos frente al cáncer más prevalente en el ser humano a nivel mundial (15 a 20% de todos los cánceres).
Los dos tipos más comunes de cáncer de piel son el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular, ambos altamente curables. El tercer cáncer de piel en frecuencia es el melanoma, sumamente mortal si no es diagnosticado en las primeras etapas. A pesar de esto, en sus estadios tempranos presenta una alta tasa de sobrevida. Representa, además, uno de los cánceres más prevalentes entre los adultos jóvenes.
Desde 1973 el melanoma cutáneo, el cáncer de piel con mayor mortalidad, ha aumentado principalmente entre los adultos jóvenes. Actualmente representa 6 de cada 7 muertes por cáncer de piel. La incidencia de melanoma ha aumentado un 150%, y su tasa de mortalidad se ha incrementado en un 44%, por este motivo es el cáncer que más a aumentado en personas de piel blanca en todo el mundo.
El carcinoma basocelular, que representa el 75% de todos los cánceres de piel, raramente origina metástasis en otros órganos.
A su vez el carcinoma espinocelular, el segundo en frecuencia, representa el 20% de todos los cánceres cutáneos y tiene un mayor riesgo de propagación a los ganglios linfáticos y órganos internos aunque en un bajo porcentaje de los casos, lo que aumenta su riesgo de mortalidad.
Dentro de los factores predisponentes implicados en el desarrollo de los tres tipos de cáncer cutáneo se encuentra la exposición a las radiaciones ultravioleta. Antes de los 20 años de edad el individuo se ha expuesto a un gran porcentaje de las radiaciones ultravioleta provenientes del sol que recibirá en su vida, teniendo esta conducta un rol importante en el desarrollo del cáncer de piel.
El Cáncer de piel en el Mundo
Actualmente a nivel mundial no se llevan registros estadísticos regulares de las dos formas de cáncer de piel más frecuentes dado su muy alta prevalencia y su escasa mortalidad. Por lo cual sólo contamos con registros de los casos de melanoma.
En Estados Unidos durante el 1970 la tasa de incidencia de melanoma aumentó rápidamente alrededor de 6% cada año. Esto coincide con los cambios de comportamiento de la población frente a la exposición a las radiaciones ultravioleta del sol y de las camas solares. El melanoma es principalmente una enfermedad de personas de piel clara con escasa capacidad de bronceado, tiene una tasa de incidencia de al menos 10 veces mayor en estas personas en comparación con las de piel oscura con buena capacidad de bronceado.
El cáncer de piel en Uruguay
En un estudio publicado en el 2002 se informaron las tendencias de mortalidad por cáncer en Uruguay entre 1953 y 1997 a partir de datos derivados de la División Estadística del Ministerio de Salud Pública. Allí las tasas de mortalidad estandarizada entre 1993 y 1997 fueron de 0.7 para mujeres y 1,3 para hombres y el riesgo relativo ajustado por edad de 1,29 para mujeres y 1,07 para hombres.
La tasa de incidencia de melanoma ajustada por edad en el 2001 fue de 3,1 cada 100.000 habitantes en hombres y 2,5 en mujeres. El análisis de las tendencias en nuestro país de la tasa de mortalidad por melanoma en el último decenio ha presentado cifras estables en hombres y un aumento de 2% anual (no significativo estadísticamente) en mujeres.
Según los datos de la Comisión Honoraria de Lucha Contra el Cáncer, que registra la incidencia de melanoma, se estableció en el período 2002-2006 un promedio anual de 175 casos (4.31 casos en hombres y 3.45 en mujeres por 100.000), estas cifras se creen son subestimadas por falta de notificación de los mismos.
Con respecto a la mortalidad se registra un promedio anual de 63 fallecimientos (1.74 casos en hombres y 0.87 en mujeres por 100.000) por melanoma y de 36 por los carcinomas basocelular y espinoceluar. Esto equivale a decir que en nuestro país muere una persona cada 4 días por cáncer de piel. La mayoría de estas muertes son evitables si se realizara prevención, o sea evitar la exposición a las radiaciones ultravioleta, auto examen cutáneo y control periódico con Dermatólogo.
El principal planteo es tanto la prevención del Cáncer de piel mediante el tamizaje de lesiones cutáneas sospechosas, como la detección precoz del Melanoma y de otros cánceres de piel no melanoma
Debemos educar a través de la información de los riesgos vinculados a la exposición solar sin la protección adecuada promocionando 4 conductas en protección solar (ropa adecuada, sombrero, lentes de sol y búsqueda de lugares a la sombra) así como el uso adecuado de los protectores solares.
Debemos dirigirnos principalmente a los niños y las niñas así como a los adultos responsables de los mismos ya que:
- Los niños pasan más tiempo al aire libre que los adultos: reciben tres veces más radiaciones ultravioleta y en las horas de más riesgo.
- Los beneficios de las conductas de protección solar son mayores si se adoptan en la niñez la cual es una etapa en la que se establecen hábitos, actitudes y estilos de vida.
- Al actuar en los niños también se generaran cambios beneficiosos de comportamiento en otros miembros de la familia.
- Los niños son accesibles en forma masiva en la escuela que es el ambiente idóneo para el aprendizaje.
Las principales recomendaciones son:
- Evitar la exposición al sol en las horas centrales del día entre las 11 y las 17 horas.
- Utilizar barreras físicas para que el sol no llegue a la piel: sombrillas, sombreros de ala ancha para proteger también el cuello y las orejas, camisetas oscuras (rojo, verde, azul, negro, violeta, etc.).
- Aplicar protector solar con filtros de protección UVA (máxima) y UVB (FPS 30 o mayor) sobre la piel seca y 30 minutos antes de exponerse al sol, así como después de cada baño o cada 3 horas.
- Usar lentes de sol con protección UVA y UVB.
- Protegerse exactamente igual los días nublados o cuando se esté bajo una sombrilla.
- Evitar la exposición directa al sol de niños menores de 6 meses.
- Beber abundante agua para evitar la deshidratación.
En relación al auto examen, la regla del ABCDE orienta en la observación de cambios de la piel: un método sencillo para que cada uno pueda efectuarse un autoexamen de sus lunares, con el fin de detectar en forma precoz cualquier tipo de lesión sospechosa que deba ser vista por un dermatólogo.
Asimetría: una mitad y otra son diferentes Si un lunar tiene una forma asimétrica, ése es un signo que puede estar expresando malignidad
Bordes: irregulares o borrosos. Al observar con detenimiento los bordes, si se aprecia una franca irregularidad de sus límites, eso también debe ponernos en alerta.
Colores: diferentes al mismo tiempo: negro, marrón, blanco, rojo, no se trata tanto de si el lunar es negro, marrón o grisáceo, sino que el signo de sospecha de melanoma se relaciona más que nada con que tenga distintos colores en su interior.
Diámetro: Clásicamente se determina que, en relación al tamaño de la lesión, cuando supera los 6 milímetros de diámetro, se puede estar frente a un tumor maligno. De todas formas, no hay que perder de vista que estos también pueden comenzar siendo lesiones pequeñas.
Evolucion: cambios en el tamaño recientes en color, forma, tamaño, sangrado o picazón. Es característico de este tipo de cánceres de piel el presentar un rápido crecimiento o un cambio en su forma en relativamente poco tiempo.
Es necesario acudir al Dermatólogo de forma periódica si se aprecian estas características en un lunar, también frente a la aparición de una lesión nueva o de una lesión que no cura y especialmente si dicha lesión es diferente a otras pre existentes.
La mayoría de los cánceres de piel son prevenibles y si se diagnostican en etapas tempranas curables. Depende de todos que así sea.
Dra. Sofía Nicoletti
Dermatóloga
Asistente de la Cátedra de Dermatología
Unidad de Lesiones Pigmentadas – Cátedra de Dermatologia – UDELAR –












