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A todos los usuarios de CRAMI

Estamos a casi dos meses  de haberse decretado el Estado de Emergencia  Sanitaria Nacional a consecuencia de la constatación de casos de COVID – 19, enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2, considerada una pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A este respecto, se está cumpliendo con todos los protocolos impartidos, entre ellos, por su importancia, el de protección para el personal y los usuarios.

Asimismo, se realizaron reformas edilicias en el sector de Emergencia para la atención exclusiva de pacientes con patología respiratoria sospechosos de ser portadores de COVID – 19.

A nivel de la atención ambulatoria se han sustituido las consultas presenciales por el método de telemedicina aunque en caso de ser necesario el paciente puede concurrir.

La atención domiciliaria se ve reforzada por el denominado “Triage” (clasificación de los llamados) realizado por médico donde se priorizan las consultas de acuerdo a la gravedad de los síntomas.

En nuestra institución ha habido solamente dos casos: uno asintomático y el otro que requirió internación en sala común durante aproximadamente una semana, con buena evolución, ya recuperado. Hubo dos médicos con hisopado positivo pero el origen no fue en nuestra institución sino en otra de Montevideo, y no son afiliados nuestros.

Se han realizado 168 hisopados.

En este transcurso, CRAMI ha dado cumplimiento de todas las medidas tomadas por el Gobierno Nacional para atender esta emergencia sanitaria.

Podemos decir que por ahora nos está yendo bien, que las medidas de distanciamiento físico, uso de tapabocas, lavados de manos y todas las demás están teniendo un resultado satisfactorio, y se viene evitando la saturación de los servicios.

Pero esto ha tenido una contracara muy relevante: los trabajadores de la salud han debido extremar su responsabilidad y atención en el cuidado y la prevención, y lo han hecho más que bien, y por suerte son reconocidos por toda la población. Pero hay alguien más que muy maduramente ha sabido dar un paso al costado: los afiliados. Por su propio cuidado y por el cuidado colectivo, han sabido esperar pacientemente que llegue su turno.

Ahora parece que nos aproximamos a desembocar en un nuevo mar de normalidad, pero algo, quizás mucho, hemos aprendido en este período. Por ejemplo, que podemos hacer telemedicina; por ejemplo, que no todo pasa por el consultorio médico y que hay acciones correctivas autocontroladas que son más eficientes; por ejemplo, que a veces no son necesarias tantas consultas a especialistas y que un buen equipo de salud con un médico de cabecera son más que suficientes para resolver los problemas de salud.

Es cierto que acá, por el momento, el daño del nuevo coronavirus ha sido de bajo impacto en la salud. Pero no podemos desconocer lo que ha sucedido en otros países, algunos muy cercanos. De España nos separa el Atlántico pero el virus es el mismo, y si bien hay que cruzar los Pirineos para llegar al norte de Italia, el virus que hizo estragos es el mismo. Y de Brasil no nos separa más que una laguna, unos arroyos y unas cuchillas, pero el virus es el mismo. No está aún contestada la pregunta del porqué, porqué este virus ha hecho daños enormes entre los habitantes y el personal de salud de esos lugares mientras acá el daño aún es menor. Y sobre todo, no está claro aún qué es lo que nos depara el futuro. La incertidumbre sigue siendo lo más cierto. Tenemos que seguir siendo muy cautos.

Por todo esto, y teniendo en cuenta las recomendaciones y directivas del MSP, CRAMI en breve comenzará a incrementar sus actividades paulatinamente, cuidando más que nunca todo lo que sea prevención de contagio, y utilizando todo lo aprendido en este período. La telemedicina no va a ser algo extraño, el médico de cabecera va a jugar un rol preponderante, estará apoyado en grupos médicos para la racionalización de las interconsultas, se intentará mejorar la entrega en Farmacias para que haya menos esperas y menos traslados, haremos un seguimiento más cercano y proactivo de aquellos usuarios con patologías crónicas como diabetes, hipertensión, y seguiremos muy de cerca en el intento de anticipar los problemas a los usuarios oncológicos.

Nos imaginamos una atención guiada por el cuidado colectivo, y centrada en el médico de cabecera que debe ser el verdadero “director” de orquesta en la atención de los usuarios. Esta mirada colectiva nos obliga a priorizar: no puede ser lo mismo una hipertensión un poquito descontrolada que una valvulopatía cardíaca severa, ni puede ser lo mismo una gastritis leve que una colopatía inflamatoria. Ni tampoco un control preventivo de salud en una mujer de 45 años que un tratamiento de un cáncer de mama en otra de la misma edad. Priorizar significa reordenar la fila, algunos estarán más adelante, otros más atrás, con la misma finalidad: todos deben tener su atención en el momento oportuno según su riesgo y sus patologías, con la eficacia necesaria y los mejores resultados posibles.

En fin, si bien este período está lejos de terminar, luego de dos meses tan inesperados como intensos, podemos decir que estamos en condiciones de hacer un pequeño paréntesis, reflexionar sobre lo aprendido y planificar cuidadosa y racionalmente este desembarco. Esperemos que nos vaya bien, continuaremos controlando las acciones, aprendiendo de los errores y corrigiéndolos, dando lo mejor de nosotros.

Consejo Directivo y Dirección Técnica CRAMI IAMPP

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